miércoles, 20 de octubre de 2010

Ángeles del cementerio

Sí, yo ya sé que muchas personas piensan que por andar frecuentando los cementerios se es una persona oscura o tétrica, pues no lo creo así, o no me importa.
Al pasar con el colectivo por las calles que circundan al cementerio, por encima de los altos muros solamente veo cruces y ángeles y me encanta pensar en el contraste, mirar a las personas que , fuera del cementerio van y vienen de sus paseos o de sus trabajos, a los que entran a los locales de decoración a buscar a un angelito de porcelana que les sostenga el jabón en el baño, jajajaj. Pero adentro, en el cementerio, los ángeles son ángeles que no trabajan de sostener jabones, miran al cielo, esperan, defienden, se quedan para siempre junto a lo que queda (si es que algo queda) de las personas que allí están, perduran más allá de las generaciones de parientes que ya ni recuerdan llevar una flor (o no quieren).
Claro que son de yeso o de mármol y esto los tiene impedidos de tomar cualquier decisión de claudicar en su paciente espera, ya sé, pero prefiero pensar que ahí se quedan porque ellos quieren, como este ángel que se quedó un rato mirando el cielo, es que un rato en la vida de un ángel es un rato largo, yo también quiero a un ángel que espere conmigo.
Adoro cruzar una puerta y encontrar otro mundo.

5 comentarios:

  1. Muy bueno Eva ,los angeles de los cementerios tienen un atractivo particular que lo caracteriza por sobre los demas ,tu camara habla muchacha !
    Un abrazo y buena semana

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  2. Me gustan las fotos y las historias que extraes de los cementerios.En ellos puede haber tanta vida como afuera.

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  3. Interesante y reflexiva entrada. Buena la toma y muy bien el escrito. Saludos
    Ramón

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  4. "Me gusta la tranquilidad de un cementerio viejo. Temele a los vivos, nunca te harán daño los muertos", canta mi admirado León Gieco en "Idolo de los quemados", que invito a conocer: buenísima. Si bien es muy local de la realidad argentina, bien vale la pena el intento.
    No dudo del ángel que a cada uno acompaña. Qué contentos estarán los de cemento, no se si alguien les escribió antes.

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