viernes, 16 de julio de 2010

Muerte

En un instante, la pienso y todo se pone en blanco y negro, triste, tenso, neblinoso y frío.
Todo parece terminar ahora, ya, sin espera, sin despedida y sin dolor.
Sin respirar la espero todas las noches, sabiendo que una va a ser verdad,
no respiro y no llega nadie, espero con los ojos cerrados y apretando los dientes, sabiendo lo inevitable, pero nada sucede...
No entiendo por qué existe esta promesa de abismo para todos, tampoco entiendo por qué si el abismo no existiera lo demás no tendría sentido, hay veces que no entiendo nada...
Esas cosas hay en el silencio, hablo con Dios y le pido que exista, hablo con la muerte y la apuro a que venga ahora y termine la espera, pero no funciona, ni esto ni aquello, no aparece Dios o aparece de forma tan simbólica que no lo distingo, y no viene la muerte, o está llegando y no la veo.
Sólo una cosa es cierta en mi, y no es triste, nunca estoy sola pues la muerte me acompaña, y no es triste, solamente es, solamente de esa forma sé que todo tiene que ser hoy porque todo termina, y eso no está mal. Sólo a veces trae un poco de melancolía. A veces el nudo de la garganta baja y me deja dormir, otras se queda ahí toda la noche, porque sí, por miedosa nomás, por perder el tiempo temiendo a lo inevitable...
Pero hoy hay sol y eso es lo opuesto a la muerte, no creo en ella con el sol en los ojos, ojalá muera un día de sol.




1 comentario:

  1. yo tmpoco creo en la muerte cunado hay sol , el sol es lo mejor d etodo

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