lunes, 9 de agosto de 2010

Con la mirada triste....

Dolor

Quisiera esta tarde divina de octubre
pasear por la orilla lejana del mar;
que la arena de oro, y las aguas verdes,
y los cielos puros me vieran pasar.

Ser alta, soberbia, perfecta, quisiera,
como una romana, para concordar
con las grandes olas, y las rocas muertas
y las anchas playas que ciñen el mar.

Con el paso lento, y los ojos fríos
y la boca muda, dejarme llevar;
ver cómo se rompen las olas azules
contra los granitos y no parpadear;
ver cómo las aves rapaces se comen
los peces pequeños y no despertar;
pensar que pudieran las frágiles barcas
hundirse en las aguas y no suspirar;
ver que se adelanta, la garganta al aire,
el hombre más bello, no desear amar...

Perder la mirada, distraídamente,
perderla y que nunca la vuelva a encontrar:
y, figura erguida, entre cielo y playa,
sentirme el olvido perenne del mar.

Alfonsina Storni

5 comentarios:

  1. Eva: ¡Qué poema más hermoso!.Muchos días tengo el ánimo como la protagonista de esta Hª. Saludos.

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  2. Bello poema. Me gusta. Felicitaciones y un cordial saludo.

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  3. comparto la idea de maite...y hoy me siento asi! abrazos

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  4. Todas sirven
    Al momento de probar la guillotina
    La vibrante espada o la daga roma,
    Cuando se haga necesario ocupar el cepo
    O girar el arranca-miembros.
    Puede ser el gas que derrite los pulmones
    O el voltaje que tuesta el pellejo,
    Quizás una cerbatana del amazonas
    Y también un flecha de los Sioux.

    Si el aceite está hirviendo
    O el agua se encuentra en ebullición,
    Si la hoguera florece
    O los fusiles ya fueron alineados.

    A la hora de descargar el hacha
    O tirar de la soga,
    Para que entre la bala
    O el porrazo caiga.

    Bajo la presión de la almohada que impide asir el aire
    O en medio del aturdimiento del agua que lo reemplaza.
    No habría porque descartar la cicuta
    O el empujón hacia el acantilado.

    Para su pasatiempo celestial todas sirven.
    Al momento de probar sus destrezas de matarife,
    a Dios, la cabeza de cualquier poeta le sirve.



    anuar bolaños.

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  5. Maite y Mi gracias!! no soy la única que ve a la vida como a este poema....

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