viernes, 21 de enero de 2011

Descansando


Hace unos días estuve visitando de nuevo a los angelitos del Cementerio de la Recoleta, sigo sin poder procesar tanta belleza, espero no poder hacerlo nunca, para colmo el cielo se puso negro y empezó a lloviznar.

Es increíble mirar al cielo y verlo negro y lleno de ángeles, a esa imagen la guardo en la memoria, esta es una foto de un día de sol, es un angelito niño que está sentado allí, dormido en una esquina del cementerio. Tantos son y tan diversos... que hasta hay uno chiquito y dormido, de qué manera tan mágica los artistas invadieron al cementerio con sus obras e hicieron que materiales tan duros y grises se llenaran de movimiento y sensibilidad, qué animal hermoso es el ser humano.

2 comentarios:

  1. Me gusta tu foto y tu reflexión.Estoy conociendo este cementerio gracias a tí y veo que tiene historias y esculturas muy hermosas. Un saludo.

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  2. Te mando un beso grande Maite!!! ando un poco alejada del blog porque hay cosas que ordenar pero sigo enamorada de la ciudad de Buenos Aires.

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