jueves, 24 de enero de 2013

103 años son un tesoro

El día primero de enero, en mi familia, se festeja el cumpleaños de mi abuelita.
Este año cumplió 103, solamente Dios sabe qué se piensa a los 103; a veces yo pienso que solamente se recuerda, pero no es así.
Con 103 se es una mujer de mucha vida, se pone una triste y también contenta, no se es un juguete ni un bebé -aunque a veces la traten así-.
Con 103 años vividos se sabe muchísimo aunque no se haya ido a la facultad y se ha ganado el derecho de ser escuchada con el mayor de los respetos y de los amores, porque con 103 años ella es respeto y amor para nosotros, bah, para mi.
Mi abu es mi ángel de la guarda y cada día está más cerca de lo sagrado, mi Gon (mi hermano) y mi Gusi (mi amor) lo saben y lo entienden y eso los hace ser las tres personas a las que más amo en este mundo, en el otro hay más...
Ya es sabido que esto no es facebook, de hecho lo odio, este es mi blog y esta es mi abu para los amigos que comparten mis cosas y para Gon y para Gusi.