martes, 15 de junio de 2010

Haiku de Borges

¿Es un imperio
esa luz que se apaga
o una luciérnaga?

domingo, 13 de junio de 2010

lunes, 7 de junio de 2010

Para darse de baja definitivamente del Facebook

Resulta que cuando uno quiere irse de facebook, por el motivo que fuere, nos indican que debemos ir a configuración de la cuenta y allí "desactivar", pues informo que al hacer eso, lo único que logramos es que Facebook quede a la espera de que nosotros volvamos a introducir usuario y contraseña y, de esa manera, ya tendremos activa de nuevo la cuenta.

Tal vez no estaba tan segura de darla de baja hasta que noté eso, digo: uno tiene derecho a decidir sobre sus cosas sin que por medios engañosos se intente que uno haga lo que decidió no hacer más.

La cuestión es que sí hay forma de darla de baja definitivamente y es así, primero hay que ingresar al Facebook, estar logueado, una vez hecho esto seguir este enlace:

https://ssl.facebook.com/help/contact.php?show_form=delete_account

De esta manera la cuenta quedará pendiente de baja por 14 días en los que uno podrá decidir volver o no, pero, por lo menos al intentar entrar nos lo advierte, nos dice que se desactivará y si queremos cancelar esa gestión o no. De la otra forma, con sólo loguearse ya se tiene cuenta de Facebook de nuevo.

miércoles, 2 de junio de 2010

Dice el traductor, que dice Heidegger, que dice Hölderlin...


Pero ¡amigo! venimos demasiado tarde.
En verdad viven los dioses
pero sobre nuestra cabeza, arriba en otro mundo
trabajan eternamente y parecen preocuparse poco
de si vivimos. Tanto se cuidan los celestes de no herirnos.
Pues nunca pudiera contenerlos una débil vasija,
sólo a veces soporta el hombre la plenitud divina.
La vida es un sueño de ellos.
Pero el error nos ayuda como un adormecimiento.
Y nos hace fuertes la necesidad y la noche.
Hasta que los héroes crecidos en cuna de bronce,
como en otros tiempos sus corazones son parecidos en fuerza a los celestes.
Ellos vienen entre truenos.
Me parece a veces mejor dormir, que estar sin compañero.
Al esperar así, qué hacer o decir que no lo sé.
Y ¿para qué poetas en tiempos aciagos?
Pero, son dices tú, como los sacerdotes sagrados del Dios del vino,
que erraban de tierra en tierra, en la noche sagrada.